No necesitas “arreglar” todas las siestas
Necesitas saber qué está fallando.
Cuando una siesta sale mal, es fácil empezar a mover horarios, alargar ventanas, acortarlas, cambiar rutinas… todo al mismo tiempo.
Y ahí ya no sabes qué ayudó y qué complicó más el día.
SOS Siestas te ayuda a leer lo que está pasando, revisar las ventanas de sueño y elegir un ajuste concreto para probar primero.